viernes, 21 de noviembre de 2014

Emulando o Imitando

"De manera que aquellas cosas que no se pueden decir, 
es menester decir siquiera que no se pueden decir, 
para que se entienda que el callar no es no haber qué decir, 
sino no caber en las voces lo mucho que hay que decir."
-Sor Juana Inés de la Cruz-


Y debo comenzar diciendo que en la RAE hallé un par de definiciones:
  • Emular1. tr. Imitar las acciones de otro procurando igualarlas e incluso excederlas. 
  • Imitar :3. tr. Hacer o esforzarse por hacer algo lo mismo que otro o según el estilo de otro.
Así que es tiempo de decir con franqueza que a veces no es necesario decir la última palabra, NO LO ES, en verdad... a veces como en el 5to día de la novena de aguinaldos hay que abrirnos a aprender "la prudencia que hace verdaderos sabios" y entrenarnos en decir apenas un sentido "¡Gracias!"

WARCELA 
(muchas cosas pero no cualquier cosa -menos una pata-, aunque vilmente asesine mis propias ideas seré una psicóGata, vos si querés podés entender que se trate de una psicóloga gatuna, medio rayada también)

lunes, 27 de octubre de 2014

Procrastinación a mi manera



Ya voy, 
un momentico, 
en seguida, 
espera... 
¡nunca puede ser: claro que si, inmediatamente!


Eso me decía mi mamá siempre que me mandaban a hacer algo cuando era pequeña y mis miles de respuestas siempre eran para postergar la anhelada "obedecida"

Esta tendencia aparentemente natural que tenemos algunos seres humanos, hacia dejar para después lo que va apareciendo entre los pendientes no es común a todos; yo he visto como para algunos la inmediatez es una constante, una máxima impostergable, ahora o nunca, ya y de una vez, parecen ser sus automáticas respuestas para todo lo que se les presenta y ante semejante diferencia me he estado preguntando: ¿qué es lo que ha fallado en nosotros los "procrastinadores"?

Seguramente -parafraseando a Los Van Van de Cuba- "...aquí no hay fallo..." y solo se trata de una característica que diferencia un estilo de operancia de otro, una estrategia para afrontar el movimiento de la vida, un ritmo para fluir a otro tiempo y otro compás. Debe ser eso, porque antes de que existiera esta denominación tan rimbombante, solo se trataba de una habilidad que incluso había quién admiraba: capacidad para trabajar bajo presión!!! claro que si, los procrastinadores somos los expertos en dejar todo para después, cuando no haya más remedio, cuando sea inminente, cuando toque y ahí con el cronómetro golpeándonos con su tic-tac tic-tac, sacamos lo mejor de lo mejor en 8 horas, cuando bien teníamos a disposición 1 semana entera de plazo.

Quiero abogar esta vez a favor de los procrastinadores y solo mientras escribo este desahogo no voy a pensar en la gran calidad que podría tener nuestra producción si ocupáramos todo el tiempo del que disponemos 'verdaderamente' para cada tarea, en lugar de las últimas horas o minutos, corriendo y con gran stress. Hoy voy a favorecer con mi postura (absolutamente personal y no todas la veces funcional) a los que se disfrutan de todo lo que trae la vida, minuto a minuto, los que no padecen del stress de la excelencia sino que se gozan de su seguridad en ellos mismos, confían tanto en su capacidad que actuan como sabiendo que faltando poco para vencer los plazos, lograrán sus objetivos y se completarán en sus metas totalmente, luego de haber hecho lo que de verdad: les dio la gana.

Claro, estoy hablando de esos que disfrutan todo el fin de semana, digo todo y me refiero a la totalidad del sábado, despues de la fiesta del viernes por la noche, incluyendo deportes en la mañana, peluquería o centro comercial en la tarde, más fiesta en la noche con derecho a trasnocho, dormir hasta las 10am el domingo, almorzar en la finca, pasar la tarde en familia, ver películas en la noche y comenzar con los deberes despues de media noche... a cambio de esa mega tanda, solo sacrifican unas horas de sueño y el lunes están a las 7am con las ojeras del mundo, pero felices, satisfechos y lo que es más interesante: completos! 

Si estas esperando que ahora te salga con la octava maravilla: "Estrategias para combatir la tendencia a la procrastinación", de una vez te digo: ¡olvídalo! ni siquiera estoy hablando de esto para quejarme de ella, es más tampoco la voy a justificar. Hoy simplemente me doy permiso de experimentar la procrastinación a mi manera, ni buena ni mala, solo otro punto de vista tal vez divergente pero  propio, simple admiración a los que "dejan todo para última hora" y cumplen.

WARCELA 
(muchas cosas pero no cualquier cosa -menos una pata-, aunque vilmente asesine mis propias ideas seré una psicóGata, vos si querés podés entender que se trate de una psicóloga gatuna, medio rayada también)

miércoles, 9 de julio de 2014

¿...a dónde va la inspiración?


El reto es conocerse más allá de lo obvio,
conocerse y sin miedo a encontrarse, buscarse
hasta perderse y hallarse ahí mismo...

Y entonces habiéndose ubicado ya, enfrentar el reto de la hoja en blanco, el duelo contra el cursor titilante y el vacío ese que tiene tanto en común con la agonía del hambre.

Así es cuando decides escribir porque tienes que escribir, como cuando decides cualquier cosa sin inspiración, solo porque si... que ¿por qué porque si? porque así nos hemos vuelto en estos tiempos de mega-capacidad en Gigas, tiempos de prisa sin compasión, de apuro y carrera, donde ni el arte ni la prosa esperan a la inspiración, tiempos de platos, vasos y cubiertos desechables, textos de 140 caracteres y relaciones de 8 horas (y hasta menos)

Ese es el panorama macro de las tenues relaciones que solo perduran en un número creciente de "amigos" de facebook, seguidores de twitter, curiosos de instagram y contactos de whatsapp... un panorama sin poesía ni rima, tan frío que nos empuja a darnos de alta en toda nueva posibilidad de red social que no nos deja tiempo para tomar un café en la vida real con un ser humano que este del mismo lado de la pantalla que nosotros.

Que ¿a dónde fue la inspiración? a donde nadie la llamaba, y allá se quedará hasta que vos o yo volvamos a buscarla para usarla, tenerla, vivirla y ser la inspiración misma.

WARCELA 
(muchas cosas pero no cualquier cosa -menos una pata-, aunque vilmente asesine mis propias ideas seré una psicóGata, vos si querés podés entender que se trate de una psicóloga gatuna, medio rayada también)

viernes, 20 de junio de 2014

El Tiempo


"...tiempo para mirar un árbol un farol,
para andar por el filo del descanso,
para pensar qué bien hoy es invierno,
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo..."
[Tiempo sin tiempo - Mario Benedetti]


El tiempo es tan descaradamente autónomo que hace "lo que le da la gana" pasa y se detiene cuando quiere, pasa y corre cuando no quieres. Es absurdamente caprichoso y manipulador, te hace creer que lo controlas, que lo manejas lo mides y lo ahorras pero la verdad es que se maneja solo, no hay quién lo mida en la vida real -apenas lo registra algún reloj- y se desperdicia a sí mismo en cualquier domingo eterno sin chance de ahorrar aunque sea unos minutos de alguna tarde de verano...

En el tiempo están tus olores, tu voz y tu piel, suspendidos eternamente en forma de recuerdos en mi mente; ahí mismo, en el tiempo, quedaron mis anhelos, mis sueños y mis miradas (unas más profundas que otras), también flotando en forma de olvido.

Hoy quiero reclamarle al tiempo, mi tiempo, el que ya viví y debería pertenecerme, quiero arrancarle a los recuerdos tus olores, tu voz y tu piel para repetirlas en mi  nariz, en mis oídos, en mis manos... imposible. Tampoco he podido devolverle a  ese tiempo, como he querido tantas veces, mis anhelos que ya no quiero, mis sueños que ya no cumpliré y mis miradas que ya no te ven más.

Ahora estoy aquí con vos o conmigo, y me pregunto si es culpa del tiempo o es una incapacidad natural del ser humano, una incapacidad inhumana además... pero no es culpa y no es incapacidad, y no, no hay tiempo para resolverlo.


WARCELA 
(muchas cosas pero no cualquier cosa -menos una pata-, aunque vilmente asesine mis propias ideas seré una psicóGata, vos si querés podés entender que se trate de una psicóloga gatuna, medio rayada también)

jueves, 29 de mayo de 2014

El Derecho al silencio


"Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca..." [Poema 15. Neruda]

Admitamos que el silencio ha sido mal tratado, vilipendiado, calumniado y abusado; que "el que calla otorga", que "necesitamos 2 años para aprender a hablar y el resto de la vida para aprender a callar", que "al hablar hay que procurar que las palabras sean mejores que el silencio", que "el silencio es el ingenio de los necios", que "cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena", y otras más... Pero  lo cierto es que el silencio debería ser un derecho al que pudiéramos apelar todos en cualquier momento, derecho a no decir nada sin que ello signifique que otorgo nada en absoluto, derecho a pedirle al otro que no diga nada y derecho a callar porque si.

Si me conocés afuera de este blog, en la vida real, sabés que no soy una mujer a la que se puede definir con el adjetivo "silenciosa", al contrario: soy bastante ruidosa, mejor me vendría por descripción "parlanchina" alguien a quién le cuesta guardar silencio, y ¡si que me cuesta! me cuesta mucho de verdad, me resulta un reto enorme negarme a la tendencia permanente a decir la última palabra en toda conversación, discusión o charla -por trivial que sea- sin embargo, porque me reconozco como proclive a romper el silencio es que me siento con autoridad civil-moral-humana de reclamar mi derecho al silencio, derecho a callar ya, sin dar explicaciones y sobre todo derecho a escuchar el silencio, porque ya sea que lo admitas o no, el silencio siempre tiene algo que decir: en el arrullo del viento, el eco lejano (o cercano) de los carros en la vía, en el canto de los pajaritos o el ruido absurdo de un radio ajeno y sobre todo en el propio soliloquio mental.

Claro que si, ahí, en ese discurso siempre hay algo... un algo importante que la verborrea de la televisión, whatsapp y facebook no te dejan escuchar, un algo que los más sensibles hallan meditando y los piadosos orando, pero que los demás lo obviamos, lo ignoramos, apenas si lo sospechamos pero no nos detenemos para prestar atención porque no hacemos uso del derecho al silencio, y detrás de este 'innombrado' derecho solo podemos resignar las ideas a lo que insinúan los demás, castrados de reflexión, introspección y hasta de criterio, sin lugar a escuchar generosamente a nadie somos como reproductores infinitos de frases hechas... por los demás. 

Por eso, por favor usted que me está leyendo: No se quede callado, reclame su derecho al silencio!!!!

WARCELA 
(muchas cosas pero no cualquier cosa -menos una pata-, aunque vilmente asesine mis propias ideas seré una psicóGata, vos si querés podés entender que se trate de una psicóloga gatuna, medio rayada también)

martes, 29 de abril de 2014

Fuera de "integridad"



"La integridad es lo que somos 
en la oscuridad de la noche 
cuando nadie nos ve"

Y con semejante premisa, vos que me estás leyendo y yo, deberíamos estar claros en que no es lo que decimos, ni lo que hacemos lo que define quienes somos, sino nuestra integridad. Realmente la vida misma es una oportunidad permanente de  ser quien elegimos ser. Cada día ser y seguir siendo al anochecer...

Yo me lo pienso bien, y lo miro en perspectiva y lo único que viene a mi mente es que tiene bastante razón el que dice que esta sociedad esta fuera de integridad ¡claro que si! solo que esa expresión no tenía sentido para mí en su mayor alcance hasta ahora, cuando veo que ser y parecer dan la impresión de ser suficientes, pero es como decía mi mamá: "Se dicen las mentiras y se las creen ellos mismos" hoy los personajes más distinguidos, los que usamos de modelos empresariales y sociales son lo que parecen: respetables, formales, asertivos, ejemplares y hasta modositos, pero eso si, todo esto en público porque en cuanto tienes oportunidad de ir más allá del saludo, cuando creas una relación y empiezas a formar lazos con ellos, es cuando ves de qué material estamos hechos, con qué fibras trenzan la soga que formará esos lazos y entonces descubres que no hay forma de ser y parecer si al oscurecer dejamos de ser y no nos importa lo que parecemos.


Una implosión de valores, contagiosa y de crecimiento exponiencial ha convertido éste "estar fuera de integridad", en algo tan común como el paisaje mismo, ya no nos importa y de alguna manera somos compasivos con la prisa del otro por volver a casa, nos identificamos con esa prisa que también padecemos, la cual no es otra cosa que el afán desesperado de llegar al único sitio donde podemos quitarnos la máscara.

En realidad lo que más convendría es que cada quien fuera descaradamente quien ha elegido ser, que enfrentáramos al universo con nuestras maneras de ser, que no nos molestáramos más en usar ninguna máscara... pero claro, eso si sería el reto más absurdo jamás pensado a la congruencia y la integridad, una utopía moral.

WARCELA 
(muchas cosas pero no cualquier cosa -menos una pata-, aunque vilmente asesine mis propias ideas seré una psicóGata, vos si querés podés entender que se trate de una psicóloga gatuna, medio rayada también)

martes, 22 de abril de 2014

Equilibrio vs Promedio


"Unos días ella le pone las ollas en la cabeza,
pero otros días él le lleva serenata y le compra bellas joyas

Así que, promediando están bien... claro, no tienen la relación perfecta, pero ahí la llevan, vos sabes, es que nada es perfecto y el amor tampoco lo es."

ah? qué tal esta belleza? o sea que las relaciones de pareja, pasaron a ser aceptables o apenas llevaderas de acuerdo con el promedio! no pues qué perspectiva tan deplorable, con razón los jóvenes hoy no creen en el amor, ni el matrimonio, ni en nada (ni en los padres) qué van a creer si nosotros les enseñamos estos exabruptos, recreamos los mismos en casa o en el mejor de los casos "fingimos demencia" cuando nos cuentan un caso de estos sin animarnos a pronunciar palabra.

Esta comodidad es la que nos hizo perder la credibilidad, esta pereza de pronunciarnos, tomar acción, parar, mirar, elegir un nuevo rumbo y tomar acción, es lo que explica por qué no somos creíbles, imitables, admirables...

Yo te digo que ante estas cosas, no me callo. Me niego a dejar que mis hijos pierdan la fe en el amor y cada vez que tengo oportunidad les digo, así como te escribo ahora mismo, que el amor es hermoso, valioso, que proviene de Dios que es el amor mismo (esa es mi convicción y mi Fe) pero también que las relaciones de pareja no se promedian, que no se miden con estadística, son de todos los días, son de dos y no de uno amando mucho y otro soportando, las relaciones de pareja se han de basar en el amor y con este hermoso sentimiento, también en la base se pone respeto, consideración y cariño, que van bien cuando hay equilibrio y que hallarlo no es fácil, porque lo más sencillo es rendirse al fuego de la pasión a riesgo de terminar llorando en un lodazal compuesto de cenizas mojadas con lagrimas, por eso las emociones las que te suben y las que te bajan, hay que pensarlas y experimentarlas y pensarlas otra vez.

Conseguir un promedio puede ser tan engañoso como nocivo y mantener el equilibrio puede ser tan difícil como perfecto. Yo lo busco todos los días, aunque en algunos momentos de mi vida lo he perdido totalmente, y sé que cuento con el amor de Dios (mi Dios) y ese es el único impulso que yo he necesitado para ponerme en pié y levantarme de mis caídas románticas... con tan buena suerte, que a veces al caer, no estaba sola y me levanté de la mano de un buen hombre; tal vez tiene que ver con la frase de la película Comer, rezar, amar: "Muchas veces perder el equilibrio por amor es parte de vivir una vida con equilibrio."

Es así, en mi experiencia: ante la encrucijada de no saber si una relación va bien o no va, la clave es pensar→ Equilibrio vs Promedio.

WARCELA 
(muchas cosas pero no cualquier cosa -menos una pata-, aunque vilmente asesine mis propias ideas seré una psicóGata, vos si querés podés entender que se trate de una psicóloga gatuna, medio rayada también)